Leyendas de dragones chinos

Antiguamente en China, era muy común contarles a los niños leyendas y cuentos sobre los dragones, ya que recordemos, éstos no causaban catástrofes y penurias como los dragones occidentales, sino que atraían la buena suerte y la abundancia en las casas del pueblo chino.

Los niños se entretenían e imaginaban cómo serían estos dragones, largos, majestuosos, veloces y con una pinta feroz, pero con un corazón bueno y bondadoso. Dentro de estos cuentos y leyendas ha destacado siempre una más que las demás, ha llegado hasta tal punto que actualmente se sigue contando a los niños pequeños como una fábula o cuento para antes de dormir.

Leyenda de los Cuatro dragones chinos

Este cuento fue escrito por Liu Hanwei y en él se habla de cómo estos 4 dragones crearon los 4 ríos más importantes de China, mediante la bondad hacia el pueblo que reclamaba la ayuda de los mismos.

El pueblo al no tener lluvias durante un largo periodo, pidió a los 4 dragones que les concedieran un poco de agua para sus cultivos. Los dragones (Dragón perlado, dragón negro, dragón amarillo y el gran dragón) al no tener la competencia de hacerlo, decidieron decírselo a su superior, el emperador de Jade, el cual no respondió a sus peticiones.

Como los dragones querían ayudar por encima de todo, sin importarles el castigo del emperador, hicieron que parte del mar cayese sobre la población, haciendo que sus cultivos crecieran.

El emperador se enteró y los castigó a estar una eternidad bajo las montañas, éstos terminaron convirtiéndose en los 4 ríos más importantes de China (el Heilongjian, el Huanghe, el Changjiang y el Zhujiang) para así seguir ayudando al pueblo chino.

Ésta es la historia más importante relacionada con los dragones chinos, por este motivo, si quieres escucharla, ya que vale la pena, te dejamos un vídeo dónde la narran.

El adorador del dragón

Otra leyenda menos sonada, pero también muy curiosa es la del adorador del dragón, un cuento con un final enigmático. El cuento trata de un aristócrata que se obsesiona con la figura del dragón chino, y hace todo lo que está en su mano para que cada mínimo detalle que le rodee, posea algo relacionado con este esplendoroso símbolo.

El rey dragón acaba siendo conocedor de la admiración que este hombre tiene hacia él y decide visitarlo para sorprenderle. Tal fue la sorpresa que el hombre cayó frio y desmayado al suelo, el dragón desilusionado dijo que esperaba algo más en vez de que se cayese rendido ante él.

La leyenda puede parecer vacía si no se analiza un poco, pero podemos deducir que la moraleja de la historia es: no juzgues algo si no lo conoces, aunque en este caso el juicio era bienintencionado.

Si quieres leer la historia completa, puedes visitar el enlace que te dirigirá hacia ella.

https://www.historiayleyendas.com/leyendas/china/El_adorador_del_dragon.htm

La perla del dragón

La historia de la perla y el dragón está profundamente relacionada con la avaricia del ser humano, en este caso el dragón es engañado para arrebatarle su preciado tesoro… La historia cuenta así:

“Un dragón se hallaba feliz, en la cumbre de una montaña, con su preciado tesoro, una perla con un tamaño descomunal. Muchas personas habían tratado arrebatarsela, pero el dragón siempre astuto, se había zafado de ellos.

Un día el emperador decidió que ese tesoro debía estar en su posesión y envió a su hijo a por él. Éste, junto a varios soldados, fueron a por la perla a lo alto de la montaña, tras un largo camino y mucho esfuerzo, el hijo del emperador ideó la forma de llegar hacia la perla y volver con ella de la manera más rápida posible, con una cometa.

Tras unos días diseñando la misma, el joven emprendió el vuelo hacia ella, de noche, mientras el dragón dormía. Consiguió arrebatarle la joya y se marchó con ella junto a sus soldados.

Al día siguiente, el dragón despertó y vio que su apreciada perla no estaba, buscó a los ladrones y finalmente los encontró en un barco, atravesando el mar. El dragón enfurecido trató de hacer que los ladrones le devolvieran la perla, pero estos respondieron con un cañonazo, el dragón creyendo que era su gema, la intentó coger con la boca… desgraciadamente se hundió en el mar y los ladrones salieron victoriosos.”